Esta fue una boda entrañable en el campo, en un caluroso día de julio.
Pero no se notaba el calor en la fresca ermita de Oropesa donde los novios esplendidos, y rodeados de la preciosa decoración verde de Javier Varela( Florenea), convirtieron la ceremonia una escena de película.
Al llegar al campo con la caída de la tarde, novios e invitados se encontraron con un aperitivo en el jardín del que disfrutaron hasta casi el anochecer, y con el crepúsculo, todos se trasladaron a un claro entre las encinas donde se sirvió una cena exquisita elaborada por los profesionales de Ciboulette Catering. De madrugada, con la fresca, todos se acercaron a la pista de baile y ya nadie paro hasta el amanecer.
Los maravillosos arreglos florales de Javier Varela, la iluminación mágica de Ferdi Bene, la deliciosa comida y el servicio impecable de Ciboulette Catering, la música de Diego Gil-Casares de Gilca Sound, y por supuesto nuestra estupendísima organización, hicieron de esta boda una noche mágica e inolvidable para todos. Tanto, que el novio escribió: ” “Bea, eres lo mejor que nos ha pasado…”